En el marco de la apertura de las reuniones de ministros del Mercosur, el presidente de la República, Santiago Peña, defendió con firmeza los resultados de su gestión en materia de seguridad, destacando el histórico Operativo Veneratio en el penal de Tacumbú como el punto de quiebre que recuperó un espacio que era dominado por el microtráfico. Ante los cuestionamientos de los medios, el mandatario rechazó detener la incorporación de uniformados, señalando que la sumatoria de 10.000 nuevos efectivos y la fuerte inversión en patrulleras y tecnología forman parte de una estrategia rigurosa para devolver la tranquilidad a la ciudadanía.
El ambiente de la entrevista se tornó tenso cuando Peña fue consultado sobre la trazabilidad de su patrimonio entre 2017 y 2023, periodo en el que trabajó en el sector privado; el jefe de Estado argumentó que sus cuentas son totalmente transparentes desde 2014 y que auditar su etapa fuera de la función pública violaría la legalidad del ámbito privado, llegando incluso a confrontar a la prensa sobre la pertinencia de someter a civiles a exámenes de correspondencia.
Finalmente, el titular del Ejecutivo restó importancia a las recientes filtraciones que salpican al director de Itaipú, Justo Zacarías, ratificando su total confianza en él y en sus ministros de confianza, advirtiendo de manera tajante que el día que ese respaldo cese, simplemente dejarán sus cargos.


