El Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (SENASA), dependiente del Ministerio de Salud Pública, a cargo de María Teresa Barán, atraviesa una crisis administrativa y financiera «insostenible» que ha llevado a sus funcionarios a la calle para exigir el pago de viáticos que registran atrasos de más de seis meses y que suman, en conjunto, una deuda cercana a los 600 millones de guaraníes. Además, denuncian una rosca de funcionarios viajeros allegados al titular de dicha institución.
Los trabajadores denuncian que se han visto obligados a endeudarse personalmente para cumplir con sus viajes de servicio, situación que está generando una crisis que apunta directamente al director general de la institución, el Ing. Fernando García Alonso, y a Cinthia Ayala, directora de Administración y Finanzas, ambos exfuncionarios de la Essap.
La gestión de García arrastra cuestionamientos previos durante su paso por el Indert. Una auditoría de la Contraloría General de la República (CGR) ya había detectado un supuesto «despilfarro en millonarios viáticos» y cobros irregulares por parte de García, un patrón de presunta mala gestión que repite ahora en SENASA.
Los denunciantes no solo critican la mala administración y planificación de recursos, sino que señalan que la frondosa deuda es también resultado de supuestos «viajes fantasmas», por lo que se solicita un examen de la Contraloría.
Además, sostienen que existe una marcada desigualdad hacia el funcionario de Senasa y presunto favorecimiento del titular de la institución hacia una rosca de comisionados de la Essap, que sí gozan de beneficios en viajes y cobro de viáticos casi sin retraso.
Además, señalan que esta falta de pago a la mayoría de la plantilla en realidad tiene el objetivo de tercerizar los trabajos esenciales como la perforación de pozos y las pruebas de bombeo a allegados del titular de la institución.
Cansados de la inacción y la falta de respuesta, los funcionarios anunciaron que las manifestaciones continuarán y, si la situación persiste, exigirán no solo la cancelación de la deuda, sino el cambio de autoridades por la evidente incapacidad de gestión para resolver la crisis.



