A raíz de las reacciones que generó la propuesta para designar a Estefanía Laterza como embajadora del Paraguay ante los Estados Unidos —incluida la explícita oposición de las seccionales coloradas en ese país, que enviaron notas a la conducción de la ANR para exigir el rechazo de su acuerdo en el Senado—, salieron a la luz antecedentes documentales sobre su desempeño en la diplomacia.
El periodista Chiqui Ávalos dio a conocer registros de su archivo personal correspondientes a octubre de 2016, época en la que Laterza se desempeñaba como cónsul paraguaya en Río de Janeiro. Según la información difundida, la diplomática promocionaba desde la sede consular las actividades de la empresa Pegasus Inversiones S.A., una firma orientada a facilitar radicaciones e inversiones en el país, lo que en su momento levantó serias dudas sobre la utilización de una representación oficial para respaldar gestiones privadas.
El aspecto más delicado del caso radica en la figura del director de dicha firma, Dan Wolf Messer, hijo de Dario Messer, «hermano del alma» de Horacio Cartes y con antecedentes en la justicia. Dan Wolf fue imputado posteriormente en Paraguay por lavado de dinero y asociación criminal, permaneciendo prófugo de la justicia y con orden de captura internacional desde 2018. Los reportes periodísticos de la época confirman que el empresario llegó a participar como expositor en eventos respaldados de manera directa por el Consulado paraguayo en Río de Janeiro durante la gestión de Laterza.



