Tras un cuarto de siglo ininterrumpido en la Junta Municipal de Asunción, el concejal liberal Augusto Wagner enfrenta uno de sus momentos más complejos. El edil, que busca asegurar un nuevo periodo al frente de la lista del Partido Liberal Radical Auténtico, fue denunciado formalmente ante la Contraloria General de la República.
La solicitud exige revisar de manera exhaustiva sus bienes ante serias sospechas de irregularidades y severas omisiones en sus declaraciones juradas.
La presentación fue radicada por el abogado y candidato a concejal Enrique Wagener (ANR), quien solicitó la apertura inmediata de un examen de correspondencia patrimonial sobre el referente liberal. Según el documento entregado al órgano contralor, resulta llamativo que en 25 años de gestión ininterrumpida desde el 2001 solo existan dos declaraciones juradas públicas a nombre de Wagner: una del 2016, donde reportó un patrimonio neto cercano a los 60 millones de guaraníes, y otra del 2021, por un monto de unos 279 millones de guaraníes. No existen registros oficiales de sus periodos correspondientes a los años 2001, 2006 y 2010, lo que constituye una eventual infracción a la legislación sobre transparencia en la función pública.
Las dudas no solo giran en torno a la falta de documentos, sino también sobre la procedencia de sus activos. En su reporte del año 2021, la mayor parte del patrimonio declarado por el edil figura bajo la titularidad de acciones en la firma Credi Solución SAECA, empresa que ha sido señalada en investigaciones judiciales vinculadas a la conocida «mafia de los pagarés». Este hallazgo incrementa el escrutinio sobre la conducta financiera del legislador municipal.
A la tormenta institucional se suma un incipiente cortocircuito político dentro de las filas de la alianza opositora. En las bases del PLRA existe un marcado malestar hacia la candidata a la intendencia de Asunción, Soledad Núñez, debido a su decisión de marcar distancia territorial de los ediles históricos del partido. Núñez se habría rehusado a realizar recorridos o caminatas proselitistas en compañía de varios de los conceales del liberalismo por considerarlos figuras que generan rechazo en el electorado indeciso.
Sin embargo, esta postura genera fuertes contradicciones y cuestionamientos entre dirigencia y electores: mientras Soledad Núñez posiciona su discurso central como la auténtica opción de cambio para Asunción frente al cartista Camilo Pérez, en el propio equipo de la candidata y su estructura política conviven figuras muy polémicas que llevan años acompañando de cerca la gestión municipal colorada y la corrupción en la comuna capitalina.



