La Embajada de los Estados Unidos en Paraguay fue contundente al frenar los rumores sobre un supuesto pacto político de conveniencia con el gobierno de Santiago Peña.
El encargado de Negocios de la sede diplomática, Robert Alter, descartó de forma categórica que la reciente firma de acuerdos estratégicos bilaterales —que van desde la seguridad militar hasta la exploración de uranio y energía nuclear— guarde alguna relación con un presunto alivio o levantamiento de las severas sanciones financieras que Washington mantiene sobre el expresidente de la República y actual líder del Partido Colorado, Horacio Cartes.
Los interrogantes en el ámbito político cobraron fuerza tras la reciente comitiva oficial que viajó a Washington DC, encabezada por el vicepresidente Pedro Alliana y el canciller Rubén Ramírez. Allí, las autoridades paraguayas firmaron un inédito acuerdo marco de cooperación en energía nuclear civil y pacífica junto al secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio. En paralelo a este entendimiento, Alliana confirmó el fuerte interés de la potencia norteamericana en la prospección del uranio paraguayo. Este repentino acercamiento despertó suspicacias sobre si Paraguay estaba entregando el acceso a sus valiosos recursos minerales a cambio de limpiar el estatus legal del padrino político del actual mandatario.
Ante esta ola de especulaciones, el máximo representante diplomático estadounidense en Asunción explicó que la diplomacia de su país no funciona bajo dinámicas transaccionales de «dar para recibir». Alter definió los convenios como el resultado de una alianza histórica basada en valores democráticos y una visión de futuro compartida que busca trascender a los gobiernos de turno, y no como un intercambio de favores individuales. De esta manera, el diplomático separó de raíz la agenda de desarrollo científico y de defensa mutua del expediente sancionatorio que pesa sobre el líder colorano por supuestos actos de corrupción.
Respecto al ambicioso pacto nuclear, desde la Embajada aclararon que se trata de una herramienta técnica diseñada para dotar al país de la capacidad soberana de decidir sobre sus futuras matrices energéticas. Aunque la oposición y diversos analistas miran con lupa los verdaderos alcances de esta cooperación en minerales críticos, la posición oficial de Washington queda blindada: los recursos estratégicos de Paraguay se gestionan bajo convenios de estado a estado, mientras que la situación jurídica de Horacio Cartes corre por una cuerda completamente separada e inamovible.
Fuente: ABCDigital / AM_1080


