El trágico desenlace de Roselin Florentín Gómez, la adolescente de 14 años que conmocionó al departamento de Caazapá tras permanecer desaparecida, ha dado un giro definitivo luego de revelarse los primeros y estremecedores resultados de su autopsia.
El hallazgo del cuerpo de la menor en la tarde del pasado jueves puso en alerta a comunidad. Sin embargo, los detalles forenses proporcionados por el doctor Pablo Lemir, director de Medicina Legal del Ministerio Público, revelan una realidad aún más compleja y desgarradora sobre los últimos instantes de la adolescente.
Contrario a las primeras especulaciones de la investigación general, el análisis científico determinó de forma categórica que la causa de su fallecimiento fue una asfixia por inmersión. No obstante, el especialista aclaró de inmediato que no se trató de un ahogamiento convencional en aguas profundas, sino de un evento atípico y sumamente violento. El doctor Lemir enfatizó ante los medios que no se está hablando de un ahogamiento realizado de manera tradicional, marcando una distinción crucial para la reconstrucción del presunto crimen.
Según los hallazgos periciales, el cuerpo de la víctima se hundió en aguas de muy poca profundidad, lo que provocó que el fluido ingresara de manera letal hasta la zona de la tráquea, cortando de forma inmediata la respiración de la joven. Este elemento resulta clave para los investigadores, pues sugiere un escenario de sometimiento forzado antes del deceso.
El punto más alarmante del informe médico forense apunta al trato que recibió el cuerpo tras la pérdida de la vida. Los exámenes científicos confirmaron que el desmembramiento y los signos extremos de violencia física que presentaban los restos fueron infligidos de forma estrictamente posterior a la muerte. El horror, según constata la ciencia, se desató una vez que Roselin ya había dejado de respirar, en lo que aparenta ser un desesperado intento por ocultar las evidencias del crimen.
Con estos elementos sobre la mesa, la Fiscalía y las fuerzas policiales concentran ahora sus esfuerzos en reconstruir las últimas horas con vida de la adolescente y el entorno de su desaparición, buscando identificar de forma urgente a los responsables de un caso que ha golpeado con dureza la sensibilidad de todo el país.
Tras el hallazgo, la Policía y la Fiscalía actuaron con rapidez para desarticular el entorno del crimen y procedieron a la detención de tres sospechosos. Entre los arrestados se encuentra un joven de 21 años, señalado como la pareja sentimental de la menor y principal sospechoso del asesinato, además de dos adolescentes de 16 y 17 años, quienes habrían colaborado en la desaparición de la adolescente y en el posterior ocultamiento del cuerpo. Las autoridades centran ahora los interrogatorios en este círculo cercano, buscando determinar el grado de complicidad de cada uno y esclarecer el brutal ensañamiento que sufrió la víctima tras haber perdido la vida.



