Un inesperado punto de encuentro logró unir voces opuestas en el Congreso Nacional. La propuesta de aplicar un impuesto del 5 % a la tirzepatida —el solicitado medicamento utilizado para combatir la diabetes y la obesidad— generó un fuerte revuelo y recibió un rotundo rechazo tanto desde la oposición como desde el propio oficialismo.
El origen de esta controversia se remonta a la iniciativa impulsada por el diputado oficialista Carlos Marcial Godoy, quien planteó gravar este fármaco argumentando la necesidad de generar nuevos ingresos fiscales y cuestionando los márgenes de ganancia de las cadenas farmacéuticas. La intención de añadir el tributo a un producto de alta demanda social desató un inmediato contrapunto dentro y fuera de la Cámara Baja.
La senadora opositora Esperanza Martínez calificó el plan impositivo como un absoluto «disparate». Para la legisladora, resulta contradictorio pretender recaudar a costa de la salud de los pacientes mientras se evitan gravámenes a sectores como el tabaco o las bebidas azucaradas, cuyos impactos en la salud pública son ampliamente conocidos. A su criterio, la medida evidencia una falta de visión sanitaria y solo responde a un afán recaudatorio que protege intereses de sectores aliados.
Por su parte, el presidente del Senado y referente del oficialismo, Basilio Núñez, también le cerró la puerta a la iniciativa de manera categórica: «Conceptualmente estoy en contra», sentenció. Núñez argumentó que la obesidad debe ser abordada como una epidemia y advirtió que encarecer un tratamiento que ya de por sí resulta costoso —alcanzando entre dos millones y medio y tres millones y medio de guaraníes— terminará castigando directamente el bolsillo del ciudadano. El parlamentario señaló además que si se abre la puerta a gravar fármacos esenciales, mañana podría ocurrir lo mismo con remedios para la presión u otras patologías.
Entre duras críticas de la oposición por la orientación tributaria y el firme compromiso oficialista de no crear nuevos tributos durante este periodo de gobierno, el intento de encarecer la tirzepatida parece haber quedado completamente sin oxígeno en el ámbito legislativo.


Fuente: ABCDigital/ Agparaguay


