Una imputación fiscal reveló una red de infiltración y protección oficial montada en el seno de la Secretaría Nacional Antidrogas para favorecer a sospechosos vinculados al narcotráfico. El expediente detalla que el 8 de diciembre de 2023, en el marco del operativo «Sanctus», se desató un constante flujo de alertas previas que permitió la huida de Ronaldo Mendes Nunes.
Las comunicaciones por WhatsApp implican directamente al Director General Antidrogas de la SENAD, Hugo Derlis Baptista Báez —primo hermano de Eulalio Gomes—, así como al comandante de Fuerzas Especiales, Aldo Osmar Pintos, al director de Inteligencia, Cristian Amarilla, y al fiscal Celso Morales, quienes habrían provisto información privilegiada al entorno de Gomes a través de su sobrina Helga Lizany Solís Gomes.
Alerta mediante, Mendes Nunes abandonó su rodado en el inmueble de la firma Salto Diamante y abordó otro vehículo presuntamente conducido por el propio Eulalio Gomes. Durante la huida, una patrulla llegó a interceptar el automóvil, pero tras reconocer al conductor, los agentes le permitieron continuar el paso. Para cuando se ejecutó el allanamiento a las 18:00 horas, el fiscal no ingresó al lugar y mandó a un asistente, mientras que los abogados de la firma ya aguardaban a la comitiva en la propiedad, confirmando la alerta previa.
Consumada la evasión, la estructura activó la eliminación de evidencias fotográficas del vehículo de fuga e instruyó resguardar los teléfonos móviles. Entre el 9 y el 19 de diciembre de 2023, la cúpula de la SENAD y el fiscal mantuvieron contactos frecuentes con el clan Gomes para asegurarles que «no había nada» y que dentro de la base «nadie se acordaba» del hecho, gestionando un control interno de daños. La trama alcanzó su punto más alto en febrero de 2024, cuando tras publicaciones periodísticas se reportó una conversación entre Eulalio Gomes y el ministro de la SENAD, Jalil Rachid, seguida de una reunión con los altos mandos cuestionados donde se les habría transmitido apoyo institucional.
La imputación le atribuye a Hugo Derlis Baptista Báez haber facilitado la evasión de Mendes Nunes en pleno operativo mediante comunicaciones por WhatsApp con su primo Eulalio Gomes, además de omitir deliberadamente las diligencias e investigaciones requeridas por su cargo para esclarecer las circunstancias del escape y sancionar a los responsables.




