Un día que debía estar lleno de enseñanza, tiza y sonrisas se transformó en una pesadilla que hoy tiene con el corazón en la mano a todo el Kilómetro 11 Acaray.
Una maestra, de esas que entregan la vida entera por el futuro de sus alumnos, sufrió una repentina y severa descompensación en plena jornada escolar, desatando minutos de angustia y desesperación pura entre sus compañeros de trabajo.
Entre el pánico y la urgencia de salvarle la vida, la falta de una ambulancia obligó a los presentes a actuar con lo que tenían a mano. Con el alma en el hilo y sin tiempo para dudar, sus colegas la subieron a un vehículo en condiciones precarias, emprendiendo una carrera desgarradora contra el reloj por las calles de Ciudad del Este.
Lamentablemente, a pesar de los esfuerzos sobrehumanos y el amor de quienes la auxiliaron, el cuerpo de la educadora no resistió y se confirmó su partida al llegar al centro médico.
Las imágenes de ese auxilio desesperado no tardaron en recorrer las redes sociales, provocando un nudo en la garganta y una ola de indignación y tristeza en toda la comunidad. Hoy, los pasillos de la escuela lucen en silencio, abrazados por el luto de una comunidad escolar que perdió a una verdadera héroe de la educación y que exige que ningún maestro vuelva a enfrentar la urgencia sin el auxilio que merece.
Fuente: Delpynews


