El ostentoso jet ejecutivo Bombardier Challenger, valuado en hasta cuatro millones de dólares y famoso por traer de regalo 260 kilos de la más fina marihuana «VIP» desde Miami, ya tiene nuevas dueñas oficiales. Por orden de la jueza Rosarito Montanía, la fiscala Ingrid Cubilla le entregó formalmente las llaves —o más bien la custodia legal— de semejante alhaja a la Secretaría Nacional de Administración de Bienes Incautados y Comisados, mejor conocida como la Senabico.
Como la ministra Teresa Rojas y su equipo en la Senabico claramente no tienen una cochera ni una pista de aterrizaje en la puerta de su oficina para estacionar semejante bicho volador, la nave no se quedará juntando polvo ni estropeándose a la intemperie. La institución resolvió pasarle la posta del resguardo operativo a quienes realmente saben volar: la Primera Brigada Aérea de la Fuerza Aérea Paraguaya, al mando del general Édgar Leguizamón.
Así concluye la travesía del lujoso avión con matrícula norteamericana que pretendía meter un contrabando que, solo en hierva de alta pureza, le costó un agujero de casi 3,6 millones de dólares al bolsillo de los narcotraficantes. Mientras el estadounidense David Thomas Wise y sus compinches hacen números y esperan su turno frente a los tribunales de Crimen Organizado, su cotizado juguete quedó bajo estricta vigilancia militar y a entera disposición de la Senabico para que el Estado decida su destino final.
Fuente: ABCDigital



