El senador Gustavo Leite, del riñón de Horacio Cartes, muy suelto de «cuerpo» y lengua en un mensaje de voz filtrado por algún enemigo íntimo de un grupo de WhatsApp, se sinceró y expuso lo que todos, casi sin excepción, pensamos del presidente: que es un boludo.
«Boludo alegre», dirían nuestros abuelos, aquel que se hace del tonto y hasta se ríe porque le conviene.
Tanta es la conveniencia que de tan boludo se volvió viajero; entonces tan boludo no es, se hace nomás, porque en un año estuvo fuera del país un mes y 22 días.
Según el diccionario de las malas lenguas (Deslenguados) de la famosa María Laura Dedé, mejor hubiese sido si Leite lo llamaba «pelotudo», que es un boludo pero con carácter, determinación y autonomía y con eso se gana enemigos, pero tiene autonomía.
Las boludeces de Santi incluyen su poca capacidad para conducir el país, sus ganas de recaudar cada semana de los famosos maletines de la corona (secreto a voces), sus ganas de figurar y colgarse del éxito de cualquier compatriota llamándolos por teléfono (videollamadas) y haciendo una publicidad única con eso; no faltar a ningún acontecimiento deportivo y mejor si es en el exterior… La lista sigue con su falta de liderazgo, sus ganas de dormir (comienza a moverse recién a las 8 de la mañana), sus ganas de ir a su nueva casa pareada en Samber donde no se pasa hambre, entre otras «boludeces» que tanto gustan a nuestro presidente, sin dejar de lado cualquier asunción presidencial o al de cualquier alcalde de alguna ciudad, con tal de viajar…
Pero sí se hizo del boludo, cuando tenía que ir a dar aunque sea la fuerza necesaria a nuestros bomberos para luchar contra el fuego arrasador del Chaco.
Siguiendo el hilo del diccionario de Dedé, la popular y brillante escritora argentina, tenemos unas cuantas palabras que pudo haber utilizado Leite con respecto a su presidente y las listamos por orden alfabético.
- Alcornoque: persona tonta, bruta. Viene del árbol del alcornoque, que es ahuecado.
- Alfeñique: persona flaquita y débil. Un viento la tira al suelo.
- Badulaque: persona tonta, cantamañanas, zascandil.
- Bellaco: mal bicho.
- Bultuntún: que habla sin ton ni son, o sea, sin pensar.
- Cachivache: persona ridícula, mentirosa e inútil.
- Cagalindes: persona cagona, cobarde.
- Chapucero: chanta, chantún, chantuna.
- Echacuervos: persona alcahueta, buchona.
- Estafermo: persona embobada, que no razona ni entiende nada.
- Granuja: persona que busca sacar provecho del otro.
- Latoso: plomo, pesado. Parlanchín.
- Mamerto: tarambana, tonto, retonto.
- Mentecato: mamerto que se hace el sabelotodo.
- Mequetrefe: monicaco. Personita de cuerpo o mente minúscula.
- Palurdo: pateto, paleto, maleducado.
- Pelandrún: persona vaga e irresponsable.
- Pelele: persona que se deja manipular. Viene del muñeco de paja o tela que se quema en carnaval.
- Pindongo: persona que lleva una vida callejera, pero no precisamente por ser vendedor ambulante.
- Raspamonedas: estafador profesional.
- Tiquismiquis: persona muy remilgada.
- Zampabollos: persona comilona en exceso. Golosa.
- Zurriburri: vil, de poca monta.
- Zurumbático: persona atontada, aturdida, sombría, y sin carácter.
Entonces, en este un año y meses de gobierno, ¿cuál de los adjetivos crees que le calza a nuestro presidente?



