Trascendió que existe una decisión administrativa en el Instituto Nacional del Cáncer (INCAN) de administrar mejor la cantidad de participación de los médicos en los congresos internacionales, que en su mayoría son pagados por empresas farmacéuticas. El objetivo no sería obstaculizar la capacitación profesional sino asegurar la atención continúa, de manera personal, de los pacientes.
Según una investigación realizada por este medio, se encontró datos de médicos que estuvieron en varios congresos en un mismo año. Algunos pasaron más de diez encuentros internacionales, resaltando, incluso, que había quienes ni siquiera usaron para sus viajes al exterior sus días de licencia en vacaciones.
La autorregulación o regulación tiene el objetivo de mantener en el mejor cuidado a los pacientes. No existe intención alguna de impedir la capacitación, según se conoció, al contrario, se reconoce como necesaria partiendo de la base que la medicina precisa de permanente y constante aprendizaje.

Algunos profesionales indagados por nuestro medio indicaron que dos capacitaciones por año es ideal. Otros dijeron tres por año. Pero casi todos reconocieron que cinco capacitaciones por periodo anual ya resulta exagerado, ni que decir que sea más que eso.
Un dato a tener en cuenta es que en Estados Unidos está controlado, prohibido, que las empresas farmacéuticas se hagan cargo de los viajes de capacitación de los médicos. Una realidad diferente se vive en Paraguay.
Otro tema a tener en cuenta en esta era de la tecnología y la comunicación es que las capacitaciones hoy se realizan de manera virtual, una situación que bien podrá ayudar igualmente para mantener en permanente formación a los médicos.



