El diputado Walter Hugo García anda haciendo lobby por medios de prensa y en el mismo recinto parlamentario sobre los amparos. Sin embargo, parece desconocer la importancia del buen uso de los fármacos, más aún en hospitales con escuálidos presupuestos.
La posición del legislador de Alto Paraná se da justo cuando Salud Pública busca ordenar los amparos, que cómo era de esperarse genera reacciones a favor y en contra. García hace hincapié en el Instituto Nacional del Cáncer (INCAN), que es la institución que trata de cumplir la directiva del Ministerio de Salud, además de ordenar la cantidad de viajes al exterior que hacen los médicos, sin que eso afecte la necesaria capacitación profesional.
INCAN, como se sabe, es una entidad que siempre convivió entre el apriete de su realidad social sensible y presupuestaria, y las manos largas de la desprolijidad que bien puede encaminar a mayor corrupción si no se transparenta el buen uso de los fármacos ordenados vía amparos judiciales.
Según se conoció, la idea no es poner trabas a la decisión judicial, que constitucionalmente luego no corresponde, sino acabar con el manejo casi discrecional e informal, que de por sí cuesta erradicar de casi toda la estructura pública.
La nueva administración de Raúl Doria, médico que luego de 30 años trabajando en Estados Unidos, retornó para estar al frente del hospital, está teniendo, en tal sentido, algunas particularidades, que aparecen con cada gestión en pro de la eficiencia y transparencia que busca ejecutarse en institución, según citan nuestras fuentes públicas.



