La audiencia preliminar del presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, originalmente programada en el estado de Virginia, fue postergada formalmente hasta julio. Esta postergación responde a una solicitud conjunta de la defensa y la Fiscalía estadounidense, con el objetivo de otorgar más tiempo para analizar el gigantesco volumen de evidencias recopiladas por los investigadores, el cual asciende a unos 22 gigabytes de información probatoria.
Medios de prensa uruguayos reportan que este aplazamiento abre una ventana clave para que ambas partes negocien un posible acuerdo de culpabilidad. De concretarse el entendimiento, la próxima comparecencia judicial del procesado podría transformarse de manera directa en una audiencia de cambio de declaración. Bajo este escenario, Marset admitiría formalmente su responsabilidad en las operaciones criminales bajo jurisdicción norteamericana para sortear el juicio oral completo.
La Fiscalía de los Estados Unidos sostiene que el procesado lideraba una red criminal transnacional encargada de coordinar el envío de toneladas de cocaína desde Sudamérica hacia el continente europeo. Asimismo, las autoridades le atribuyen operaciones financieras internacionales destinadas al lavado de millones de dólares y euros. Si opta por rechazar un acuerdo y decidir ir a juicio, el uruguayo se expone a una pena máxima de 20 años de cárcel, seguidos de un periodo de libertad supervisada y multas financieras superiores al medio millón de dólares.
Por el momento, el avance en la revisión de los dispositivos electrónicos incautados y la robustez de las pruebas mantienen bajo alta expectativa a los organismos de justicia de la región, incluyendo a Paraguay, que sigue de cerca las derivaciones del caso.
Fuente: ABC Digital



