Lo que prometía ser una noche de ilusión para el pueblo azulgrana terminó convirtiéndose en un verdadero baldazo de agua fría. Pese al importante mercado de pases y la expectativa generada para el torneo Clausura, Cerro Porteño cayó 2-1 ante Sportivo Trinidense en La Nueva Olla, dejando una imagen muy preocupante en su debut y despertando fuertes cuestionamientos hacia el equipo.
El Ciclón comenzó de la mejor manera y apenas a los 4 minutos, Iván Ramírez abrió el marcador para el conjunto azulgrana. Sin embargo, el equipo fue perdiendo intensidad, profundidad y solidez con el correr del encuentro, permitiendo la reacción del «Triki».
En el segundo tiempo, Axel Cañete marcó el empate para Sportivo Trinidense y, posteriormente, Luis Abreu, en su debut con la camiseta auriazul, firmó el 2-1 definitivo, consumando la remontada y silenciando a todo Barrio Obrero.
Más allá del resultado, el funcionamiento colectivo de Cerro dejó muchas dudas. Futbolistas experimentados como Robert Piris da Motta y Cecilio Domínguez estuvieron muy por debajo de lo esperado, mientras que varios de los refuerzos tampoco lograron marcar diferencias en una noche para el olvido.
Con una plantilla renovada y la obligación de pelear el campeonato, Cerro Porteño arrancó el Clausura de la peor manera posible: perdiendo como local, ante su gente, y dejando una preocupante imagen futbolística que ya enciende las primeras críticas en Barrio Obrero.



