En una medida orientada a blindar los controles fronterizos, el canciller nacional, Rubén Ramírez Lezcano, confirmó que el Gobierno de Paraguay no admitió a 9 de los 25 inmigrantes que integraban el primer grupo enviado desde Estados Unidos.
Esta acción se enmarca dentro del acuerdo de cooperación en seguridad y el esquema de «Tercer País Seguro», donde la Comisión Nacional para Apátridas y Refugiados (Conare) actúa como un filtro determinante para autorizar los ingresos al territorio nacional.
La decisión de rechazo se fundamentó estrictamente en la falta de documentación adecuada y el incumplimiento de requisitos migratorios esenciales detectados durante el proceso de verificación.
El jefe de la diplomacia paraguaya enfatizó que la prioridad de estas evaluaciones es garantizar que quienes ingresen no posean antecedentes penales ni perfiles delictivos, asegurando así la tranquilidad ciudadana. Respecto a la logística y los costos que implica este movimiento migratorio, las autoridades aclararon que el financiamiento corre por cuenta de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), evitando así que el proceso represente una carga directa para las arcas del Estado paraguayo.
Fuente: Ñanduti



