Durante la celebración de la festividad de la Santísima Trinidad, el obispo de la Diócesis de Caacupé, monseñor Ricardo Valenzuela, emitió un contundente mensaje enfocado en la realidad social actual.
El prelado alertó sobre una profunda crisis humana caracterizada por el debilitamiento de los valores fundamentales para la convivencia, el preocupante incremento de las adicciones, la falta de empleo y la marcada inseguridad que empuja a muchas personas a deambular sin un rumbo claro ni oportunidades de progreso.
En su homilía, Valenzuela vinculó de manera directa estas problemáticas a la falta de un amor auténtico y solidario, señalando que la sociedad actual padece un alarmante nivel de hostilidad que se manifiesta en la indiferencia generalizada, malos tratos físicos y hechos de violencia que, trágicamente, terminan en muertes. No obstante, el religioso puso especial énfasis en el fenómeno de las adicciones y rescató una perspectiva humanitaria, asegurando que detrás de cada adicto hay hombres y mujeres que buscan de forma desesperada una comprensión real, acompañamiento y una oportunidad legítima para volver a empezar.
Como parte de su reflexión, el líder eclesiástico cuestionó que el bienestar material o el desarrollo tecnológico pretendan sustituir los vínculos afectivos y la empatía, afirmando de manera categórica que al ser humano no lo salvará el confort, el dinero ni la inteligencia artificial. Finalmente, monseñor Valenzuela hizo un llamado urgente tanto a la Iglesia como a los fieles para que actúen con compasión y cercanía ante el sufrimiento ajeno, insistiendo en que el único camino para superar esta crisis comunitaria radica en recuperar valores esenciales como el respeto, la sencillez, la amistad sincera y la capacidad de aprender a amar.
Fuente: Ultima Hora



