Todos ya sabemos que a nuestro presidente Santiago Peña le encanta andar de viaje en viaje. Desde que asumió hace 16 meses, hizo una treintena de periplos por todo el planeta, sin ningún resultado auspicioso conocido para el Paraguay hasta ahora.
En su ausencia suelen ocurrir algunos exabruptos nocturnos, auspiciados tal vez por el hombre que camina con un frac, sombrero de copa y galera (ya todos sabemos a quién nos referimos). Esas decisiones, además de mostrar quién manda en el país, siempre traen una serie de problemas con que el viajero siempre se encuentra a su vuelta y que ya lo obligó a recular una buena cantidad de veces.
La última reculada fue la de dejar sin efecto la cuasi “expulsión” de la DEA mediante una nota del ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), Jalil Rachid, seguida de una conferencia de prensa de todos los referentes de los organismos de seguridad de la nación, en la que, lejos de explicar la situación, lo enturbiaron aún más.
Ahora también deben explicar por qué volvieron a cambiar de opinión, ya que según Rachid la decisión se dio porque no había resultados con los gringos y por eso cancelaron el convenio SENAD-DEA, y ahora resulta que volverán a trabajar juntos; al menos eso es lo que se entendió de las muy confusas declaraciones de nuestras autoridades, en especial la del presidente, que buscó un culpable y lo encontró en la publicación del @washingtonpost.
Después de la enésima reculada presidencial, le pedimos al titular del ejecutivo, que ya tiene más horas de vuelo que un tripulante de cabina, que no viaje más, porque en su ausencia cada uno hace lo que quiere.
- Bachi nombra al menos 500 bachilleres en el Senado.
- Nenecho lotea la costanera.
- Jalil echa del país a nada más y menos que la DEA.
Viene un diplomático chino y se lo expulsa como si nada. - El asado sube a casi 100 mil el kilo.
- El dólar trepa como nunca.
- Yacyretá le otorgó a una aseguradora de medio pelo un contrato por 130 millones de dólares.
- Itaipu se gastó 5.600.000.000 de Gs en un festejo navideño en vez de comprar remedios oncológicos para un año y la lista sigue… así que, señor presidente, epytami nde rogape.



