Santiago Peña emprendió un viaje familiar de imprevisto hacia Buenos Aires, Argentina. Algunos afirman que su ida fue tener la excusa de no asistir anoche a la inauguración de la nueva sede de la Embajada norteamericana en Asunción, organizada por el mismo Ostfield.
Es sabido que el embajador americano no es del agrado del presidente electo. Según trascendidos, ya hizo saber al Departamento de Estado de EE.UU. su malestar contra el diplomático por su injerencia en asuntos internos del país y que hasta pidió suspender los efectos de la intervención de la hidrovía Paraguay-Paraná, de interés para el gobierno americano.
Referentes de Honor Colorado aseguran que Peña no perdona al representante norteamericano su participación en el plan para que Horacio Cartes sea designado como significativamente corrupto por el gobierno de Joe Biden, ya que tal calificación se realizó a instancia de Ostfield y el actual presidente Mario Abdo Benítez, según acusó públicamente el propio Cartes.
Peña también aprovechó cada entrevista con medios de comunicación para hacer público su total desacuerdo con la designación realizada contra el líder de Honor Colorado, incluso dijo que ese hecho se hizo sin prueba alguna y puso como ejemplo el hecho de la llegada del hombre a la luna (sin pruebas).
En suma, Ostfield no es del agrado del presidente electo y su ausencia en el país en un día muy importante para la representación norteamericana en Paraguay llama la atención y es motivo de comentarios en el mundo diplomático, más aún luego de que en la reunión realizada en la Nunciatura el mes pasado entre Peña y el cuerpo diplomático acreditado en Paraguay, el único ausente fue el embajador de Estados Unidos.


