La abogada experta en Derechos Humanos, Alejandra Peralta Merlo, lanzó una contundente crítica jurídica tras analizar la sentencia de 105 páginas dictada por la jueza Lourdes Peña en el marco de la querella por difamación y calumnia promovida por la empresaria Cristina Kress contra el comunicador Alfredo Guachiré. Según la jurista, el fallo representa un error estructural que ignora mandatos constitucionales y jurisprudencia clave de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Peralta sostiene que la magistrada falló estrepitosamente al no equilibrar el derecho al honor con la libertad de expresión, aplicando el Código Penal de forma mecánica y omitiendo el análisis de proporcionalidad requerido en casos que involucran temas de interés público, como lo son las irregularidades en exportaciones y la posible contaminación de contenedores con drogas.
Uno de los puntos más cuestionados es la interpretación de la jueza al reducir el caso a un «conflicto privado entre socios», ignorando el impacto social de las denuncias sobre el narcotráfico en Paraguay. La abogada advierte que la sentencia distorsiona el estándar de «real malicia», ya que, aunque se probó que el periodista actuó con diligencia razonable al intentar contactar a la contraparte y basarse en documentos sumarios, el fallo equipara cualquier interpretación periodística con un dolo inexistente. Además, Peralta calificó como «grave» y «forzado» el uso de la perspectiva de género como un agravante, señalando que mencionar a una gerenta firmante de contratos no constituye discriminación, y comparó esta maniobra con otros casos recientes de censura judicial.
Finalmente, alertó que la severidad de la pena —que incluye multas millonarias y una composición de 20.000 dólares— genera un peligroso «efecto silenciador» sobre el periodismo de investigación, lo que podría derivar en sanciones internacionales contra el Estado paraguayo.



