La Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria y el Ministerio de Salud Pública suspendieron de forma preventiva locales gastronómicos tras confirmar un brote de botulismo que afecta a cuatro pacientes. La investigación epidemiológica logró cercar los casos gracias a la identificación precisa de los alimentos contaminados que consumieron los afectados.
El director de Dinavisa, Jorge Iliou , detalló que tres de los pacientes presentan un claro nexo con los comercios intervenidos. Según precisó el funcionario, el rastreo de los platos ingeridos reveló coincidencias críticas: un hombre de 51 años enfermó tras consumir una hamburguesa artesanal y una empanada de carne desmechada; paralelamente, un joven de 30 años manifestó síntomas tras comer un sándwich de cordero y también una empanada de carne desmechada. Esta repetición coloca a la empanada de carne desmechada como uno de los principales focos de sospecha. El tercer vínculo en estos locales corresponde a una mujer de 50 años que contrajo la enfermedad tras ingerir butifarra con salsa de berenjena. Iliou y las autoridades sanitarias explicaron que un cuarto caso confirmado se produjo de manera aislada y fuera del circuito de los restaurantes sancionados.
Este paciente enfermó por el consumo de miel de abeja y un enlatado de vaka’i. Con este panorama, Salud Pública advierte que la peligrosa toxina de la bacteria se genera en entornos sin oxígeno, propios de embutidos artesanales, conservas caseras o productos mal pasteurizados, por lo que instan a la población a acudir al médico ante síntomas como debilidad muscular o visión doble.



