La ciudad de Fernando de la Mora, bajo la administración del intendente liberal Alcides Riveros, amaneció con decenas de pasacalles desplegados en diversos puntos estratégicos.

Con la leyenda explicativa de que el municipio se convirtió en la «capital del bache», los carteles expresan el malestar de la ciudadanía ante el deterioro del pavimento y apuntan de manera directa a deficiencias en la gestión municipal.
Esta manifestación pública se produce a escasos días de disputarse las elecciones municipales, en un contexto de alta tensión política donde el jefe comunal promociona como su sucesor al candidato liberal Luis Fernando Franco. El reclamo sobre el abandono vial busca visibilizar el descontento de los contribuyentes e incidir en la decisión del electorado de cara a los comicios.




