En un ataque de ironía pura y dura, el senador Silvio «Beto» Ovelar decidió responder al sueño presidencial de su colega Gustavo Leite apuntando, no a la Casa de los López, sino directamente a las grandes ligas internacionales.
Ante la pregunta sobre las ganas que tiene Leite de subirse a la chapa presidencial, Ovelar clavó un silencio de esos que congelan el aire, un verdadero «tragame tierra» parlamentario, para luego soltar la bomba: la pretensión de su compañero es tan legítima como su propio e histórico deseo de convertirse en Secretario General de la OEA y, de paso, también de la ONU. Porque si vamos a soñar gratis y a pedir deseos al aire, ¿por qué conformarse con la chapa presidencial cuando uno puede gobernar el planeta entero desde Nueva York?
La respuesta de Ovelar demostró que a veces el silencio no solo es prudente, sino la antesala perfecta para destrozar una aspiración política con la elegancia de un diplomático… o con la picardía de quien sabe que para la Secretaría General de las Naciones Unidas, al menos, la competencia está igual de dura.
Fuente: 780AM


