Lo que comenzó como una sospecha enterrada en los papeles de la gigantesca Operación «A Ultranza Py», hoy se ha transformado en una realidad ineludible para el senador cartista Erico Galeano Segovia. El Tribunal de Apelación no dejó margen a la duda y selló con firmeza una sentencia que marca un antes y un después: 13 años de prisión por lavado de activos y asociación criminal.
La caída del legislador, que alguna vez ostentó un poder que parecía blindado, quedó plasmada en un fallo judicial que describe con precisión cómo sus movimientos financieros no eran simples negocios, sino engranajes clave dentro de un esquema de narcotráfico internacional. Aunque su defensa intentó navegar entre argumentos de inocencia, los camaristas fueron tajantes al explicar que las pruebas presentadas por la fiscalía no eran suposiciones, sino certezas que eliminan cualquier «duda razonable».
Con este dictamen, la justicia paraguaya envía un mensaje potente sobre los vínculos entre la política y el crimen organizado, recordándonos que, tarde o temprano, las cuentas pendientes con la ley terminan por cobrarse, sin importar el cargo ni los fueros.
Fuente: ABC Digital



