La búsqueda de Vitor Rainer Aguiar, el joven de 27 años señalado como el autor del macabro feminicidio de Julia Vitoria Sobierai Cardoso, llegó a un punto de inflexión en el corazón del Nordeste brasileño. El sospechoso se presentó voluntariamente, acompañado por su abogado, en una sede de la Policía Federal en el estado de Maranhão.
Este estado se encuentra a una distancia abismal de Ciudad del Este, aproximadamente a unos 3.000 kilómetros por carretera, un trayecto que evidencia el largo camino que el implicado recorrió intentando alejarse del lugar de la tragedia.
La decisión de Aguiar de entregarse en territorio brasileño no parece ser una coincidencia, sino una calculada estrategia legal. Al ser ciudadano brasileño, la Constitución de su país actúa como un escudo infranqueable que prohíbe su extradición a Paraguay para ser juzgado. Al presentarse ante sus propias autoridades, el sospechoso busca evitar los tribunales paraguayos, donde Julia, una joven de apenas 23 años y estudiante de Medicina, fue asesinada con una saña que dejó más de 60 puñaladas en su cuerpo.
A pesar de esta barrera fronteriza, la impunidad no está garantizada. Gracias a los convenios de cooperación internacional y el trabajo del Comando Tripartito, el proceso judicial no se detendrá. Paraguay deberá trasladar todo el peso de sus pruebas y evidencias a Brasil, para que el caso sea juzgado bajo las leyes brasileñas. El sospechoso ya está bajo custodia y, aunque a miles de kilómetros de la escena del crimen, la justicia comienza a cercar el capítulo más oscuro de este brutal feminicidio.
Fuente: Ultima Hora



