Tras la explosiva denuncia sobre la compra masiva de bolsas de ostomía pediátricas en el Instituto de Previsión Social realizadas está mañana por el Dr. Isaías Fretes, el exconsejero de la entidad, Carlos Pereira, rompió el silencio para intentar arrojar luz sobre los números que hoy parecen no cerrar.
La polémica, que señalaba la adquisición de miles de estos insumos para apenas diez pacientes pequeños, ha puesto a la gestión anterior bajo la lupa ciudadana, pero Pereira sostiene que el proceso no fue producto de la improvisación ni de un cálculo al azar.
Según el exconsejero, el proceso licitatorio no es una novedad de última hora, sino una gestión que arrastra un largo historial administrativo.
Pereira aclaró que el llamado a licitación se inició en el año 2023 y que, debido a los complejos filtros de control y las etapas de revisión institucional, el proceso de evaluación técnica y administrativa recién se dio por finalizado en enero de 2025. Con este dato, busca desmarcar la compra de una decisión apresurada, presentándola como un trámite heredado que cumplió con los tiempos burocráticos establecidos.
El punto más álgido del conflicto sigue siendo la desproporción entre la cantidad de productos adquiridos y el número actual de beneficiarios pediátricos. Mientras el Dr. Isaías Fretes alerta sobre el inminente vencimiento de insumos que no llegarán a usarse, la defensa de Pereira sugiere que los cálculos respondieron a proyecciones técnicas de su momento y no solo incluyeron a pacientes pediátricos.
Fuente: Ñanduti


