Las grietas dentro del oficialismo colorado quedaron al descubierto tras una intensa y reveladora reunión mano a mano entre las dos máximas figuras del movimiento Honor Colorado.
El vicepresidente de la República y precandidato presidencial para las elecciones generales de 2028, Pedro Alliana, acudió a la residencia del titular de la Asociación Nacional Republicana (ANR), Horacio Cartes, para mantener una conversación cara a cara en un ambiente visiblemente cargado de tensión. A solas y sin intermediarios, a pedido del propio Alliana, ambos líderes repasaron el tenso escenario político que atraviesan.
Lejos de ocultar la fricción, el vicepresidente dejó al descubierto la crudeza del diálogo al admitir que si decía que el encuentro terminó 100% bien iba a mentir, añadiendo además que en todos estos años nunca habían hablado de la manera en que lo hicieron en esta oportunidad, catalogando el cruce como una charla muy productiva donde se dijeron muchas cosas de frente.
La mecha de este choque se encendió a raíz del debate sobre la chapa presidencial. Pese al sacudón político, Alliana remarcó que su precandidatura a la presidencia se mantiene firme, pero dejó sentado un límite categórico al advertir que es candidato a presidente de la República pero no le van a imponer a su dupla, advirtiendo con firmeza que si es así seguramente hará su propio camino porque no va a aceptar ninguna imposición. Desmarcándose de cualquier apresuramiento o decisión tomada de forma unilateral, el segundo del Ejecutivo dejó en claro la autonomía con la que pretende encarar este tramo del proceso al remarcar que va a seguir manejando sus tiempos y de esa forma no hay ningún problema, concluyendo tajante con que hoy no tiene candidato a la vicepresidencia.
Fuente: Ñanduti


