Lo que debía ser un espacio de debate sobre la violencia criminal y el letal ataque al puesto policial de Naranjito en el programa Políticamente Yncorrecto, transmitido por Telefuturo, derivó en un tenso y personal enfrentamiento cara a cara entre el ministro del Interior, Enrique Riera, y el criminólogo e investigador Juan Martens
El desencadenante del choque fue la lectura crítica que realizó Martens sobre la situación en el departamento de Canindeyú tras el atentado en el Puesto Policial N° 4 de Ybyrarobaná, donde dos agentes y un civil resultaron asesinados en un hecho atribuido al Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Basándose en investigaciones de campo en la zona, el académico afirmó sin rodeos que Canindeyú se ha convertido en una «tierra de nadie» y en un territorio al que muchos efectivos policiales van principalmente a «recaudar». Además, advirtió sobre la presencia afianzada de estructuras como el Primer Comando Capital (PCC), el Comando Vermelho y otros grupos armados locales.
Estas afirmaciones encendieron de inmediato los ánimos del ministro del Interior. Visiblemente alterado, Riera apuntó con el dedo al especialista y lo acusó de estar vinculado al crimen organizado por tener conocimiento de esos esquemas sin acudir a la Justicia. Según la postura del secretario de Estado, cualquier académico que acceda a información sobre la comisión de un delito tiene el deber legal de denunciarlo ante el Ministerio Público. La respuesta de Martens no se hizo esperar: criticó con dureza el enriquecimiento de jefes y excomandantes de la Policía Nacional y reafirmó la veracidad de los datos recogidos en el terreno.
La discusión cobró aún más fuerza al abordar la precariedad y la irregularidad logística de las fuerzas de seguridad en zonas sensibles. Martens denunció que tanto jefes como subordinados se desplazan habitualmente en «vehículos cabritos» o «mau» —automóviles robados o ingresados de forma ilegal al país—. En un chispazo de inusitada sinceridad que sorprendió a la audiencia, Riera terminó reconociendo la problemática, argumentando que en todas partes existen vehículos irregulares porque este es «el país de los autos mau», buscando relativizar que el fenómeno sea exclusivo de la institución policial.
En el tramo final del programa, los cuestionamientos sobre la gestión derivaron en ataques personales. El ministro Riera calificó al criminólogo de «héroe del teclado», «rey de las redes» y cuestionó su trayectoria. Ante las descalificaciones, Martens lo desafió abiertamente a presentar una denuncia formal en la Fiscalía si duda de su trabajo, remarcando que su único pedido es tener una Policía digna, que deje de exigir cuotas de recaudación a sus agentes y que no deba operar en la ilegalidad sobre ruedas.


