Una rápida maniobra policial y un fugaz mensaje de auxilio permitieron poner a salvo a una adolescente de 17 años que llevaba días desaparecida y que habría sido víctima de un entramado de captación y secuestro.
El operativo, desplegado en plena Costanera Norte de Asunción, concluyó con la liberación de la menor y la detención de un ciudadano argentino de 56 años, en un caso que movilizó a las autoridades ante la sospecha de una red de trata de personas.
La pesadilla comenzó cuando la joven viajó desde el interior del país junto a un grupo de amigas para disfrutar de la Expo de Mariano Roque Alonso. En medio del tumulto y los atractivos de la feria, la adolescente habría sido abordada con engaños. A partir de ese momento, el contacto con su familia se interrumpió de forma drástica: el sospechoso le arrebató el teléfono celular para aislarla y comenzó a enviar escalofriantes mensajes de texto con amenazas de muerte dirigidos a los padres de la menor.
La desesperación de los familiares activó de inmediato el protocolo oficial Alerta MAFE para la búsqueda de menores desaparecidos. Agentes del Departamento Especializado contra la Trata de Personas y de Crimen Organizado iniciaron una carrera contra el reloj. Gracias a que la amiga de la menor mantenía comunicación por celular con el captor, se logró la ubicación en tiempo real, lo que permitió a las fuerzas de seguridad montar un cerco estratégico en las inmediaciones de un parque de diversiones en la Costanera Norte. Al llegar al lugar, un efectivo policial reconoció el rostro de la joven gracias a la fotografía difundida en la alerta masiva, procediendo al rescate inmediato y a la reducción del acompañante.
El detenido fue identificado como Ariel Morna, de 56 años y nacionalidad argentina, quien no posee ningún vínculo familiar con la menor. Al inspeccionar la camioneta en la que se desplazaban, los investigadores incautaron prendas de vestir, una cámara filmadora, un teléfono celular y 2,3 gramos de cocaína confirmados por análisis de campo. La fiscal especializada Isabel Arnold asumió la conducción del caso para esclarecer el alcance de los hechos.
Aunque físicamente la joven no presenta lesiones visibles, se encuentra atravesando un severo cuadro de shock emocional, por lo que su testimonio formal quedará a cargo de psicólogos forenses del Ministerio Público. Entre los datos preliminares más inquietantes, la menor llegó a mencionar que en el lugar donde permaneció retenida habría observado a otra mujer, indicio que refuerza la hipótesis del abogado de la familia, Jorge Álvarez, sobre la existencia de una estructura organizada dedicada a la trata de personas. La Policía Nacional mantiene todas las líneas de investigación abiertas mientras se determina si el detenido actuó en complicidad con otros involucrados.
Fuente: ABCDigital





