En los últimos días, oficiales y suboficiales de la Policía Nacional fueron detenidos por estar vinculados a hechos de corrupción. Solo unos pocos casos salen a la luz como los expuestos en esta semana, como antesala del Día de Santa Rosa de Lima, santa patrona de la fuerza policial.
El primer escándalo policial estalló hace 7 días en la ciudad de Yby Pytá (Canindeyú) cuando el oficial inspector Guido Vismar Escobar Ávalos y el suboficial inspector Ángel Ramón Bareiro Gómez, del puesto policial 3 del citado distrito, intervinieron en un operativo de la SENAD y militares de la Sub Área de Pacificación 5 (SAP 5) del CODI y frustraron la detención de Felipe Santiago Acosta Riveros, de 43 años, alias Macho, y Nilson David Maylín Haedo, de 29 años, alias Capibara, supuestos líderes de una organización de narcotráfico y sicariato de dicha región.
Los efectivos de la Senad, en plena vigilancia, fueron abordados repentinamente por una patrullera del puesto policial 3 de Yby Pytá y hasta prendieron la sirena y la baliza con las cuales alertaron a Macho, Capibara y sus sicarios que estaban cerca y quienes automáticamente desalojaron el lugar. Cuando los antidrogas pudieron zafar de esta maniobra de alerta a los delincuentes, se dirigieron directamente hacia donde estaban reunidos supuestamente Macho, Capibara y sus hombres.
En ese ínterin, los intervinientes supuestamente vieron que la camioneta Toyota Hilux blanca en la que en teoría estaban Macho y/o Capibara se acercó a un automóvil Toyota y que en ese momento se produjo un trasbordo. De todos modos, los agentes de la Senad y los militares del CODI persiguieron la camioneta Toyota Hilux blanca, que luego fue alcanzada y sus dos ocupantes reducidos.
Para sorpresa de todos, se trataba del oficial inspector Guido Vismar Escobar Ávalos, de 35 años, subjefe de la comisaría local, y el suboficial inspector Ángel Ramón Bareiro Gómez, de 35 años, personal de la misma unidad, quienes estaban vestidos de civil pese a que se encontraban de turno. Supuestamente también estaban alcoholizados.
Ante estos elementos y bajo la sospecha de que los policías se “sacrificaron” por Macho y Capibara, prefiriendo ser detenidos ellos antes que los criminales, la fiscala Inés Estigarribia imputó a ambos uniformados por reducción, asociación criminal, frustración de la persecución y ejecución penal y manipulación de graficaciones técnicas.
Este lunes, el juez Ramón Florentín confirmó la admisión de la imputación y la orden de encarcelamiento contra los policías, quienes deberán ser traídos a la Agrupación Especializada de Asunción.
ESCANDALO 2
El martes último, el subjefe de la comisaría 16ª de la ciudad de Lambaré y dos suboficiales fueron detenidos y remitidos a la Agrupación Especializada tras ser denunciados por el jefe de dicha unidad policial, por haber detenido el sábado último a un presunto tortolero, a quien liberaron nuevamente tras el supuesto pago de unos G. 10.000.000. La fiscalía los imputó por tres hechos punibles.
Los policías detenidos fueron identificados como el comisario Édgar Francisco Villetti Bogado, el suboficial inspector Édgar Adalberto Núñez Vázquez y el suboficial ayudante Diego Joel Bogado Sosa.
En tanto que la supuesta víctima de la detención irregular y posterior extorsión fue el presunto tortolero Óscar Rodrigo Álvarez Gómez, alias Piti.
Sin embargo, Piti no fue el denunciante de este caso que nuevamente genera un escándalo en filas policiales, que se suma al arresto de otros dos agentes en el departamento de Canindeyú, por la supuesta protección de capos ligados al crimen organizado y narcotráfico.
TERCER ESCÁNDALO
A mitad de semana, otro hecho de corrupción salpicó al Departamento de Investigaciones de Alto Paraná, luego de que una camioneta robada en Brasil fuera localizada en poder de un personal policial. Según la denuncia, cuando agentes de la Comisaría 7ª intentaron intervenir, la propia patrullera de Investigaciones habría obstaculizado la persecución.
El hecho fue denunciado en la Subcomisaría 3ª del barrio Santa Ana por el abogado Jonathan Gómez Nicolino, representante de la empresa Localiza Renta Car. El profesional relató que los empleados de la empresa le informaron que la camioneta Jeep Compass Long, chasis N° 98867512MPKM39282, robada a mano armada en el 2023 en la ciudad brasileña de Paraguaçu, estado de San Pablo, se encontraba estacionada al costado del Departamento de Investigaciones de la Policía Nacional, según el sistema de GPS.
Ante esta situación, Gómez solicitó apoyo de agentes de la Comisaría 7ª del barrio San José. Cuando llegaron los uniformados, observaron a un hombre de contextura mediana, calvo, con uniforme policial, subir a la camioneta y huir.



