La Municipalidad de Asuncion vuelve a quedar en el ojo de la tormenta tras una grave denuncia ciudadana que pone al descubierto la creatividad delictiva de quienes deberían velar por el orden vial.
Una contribuyente indignada desnudó un supuesto esquema de extorsión que involucraría directamente a un inspector ayudante de la Policía Municipal de Tránsito (PMT), quien, lejos de labrar un acta legal, habría exigido una transferencia bancaria directa para «solucionar» una infracción en el momento.
El descaro de los uniformados quedó registrado y se viralizó rápidamente bajo la firma de la usuaria cecivp , evidenciando que la tecnología, en manos de la corrupción, se convierte en un medio de pago para la impunidad.
«Esto es un motivo de despido, esto es insostenible», sentenció la denunciante en un descargo cargado de impotencia, recordándole a la ciudadanía que, mientras las calles de la capital se caen a pedazos, los impuestos de los asuncenos terminan financiando los bolsillos de una «clase de recaudadores» que operan con total impudicia a plena luz del día.
La pelota queda ahora en el campo de las autoridades municipales, quienes deberán decidir si limpian la institución o siguen apañando este sistema de peaje urbano que ya no se oculta ni ante las cámaras.


