Por lo que se puede distinguir, el gobierno paraguayo lleva adelante una política de orientación intensiva y extensiva enfocada hacia los pequeños productores mientras los grandes, ganaderos y graneros, actúan de manera autónoma sobre planes generales coincidentes con el gobierno y, sobre todo, con el mercado local e internacional.

Los tiempos aquellos de la intensa promoción del cultivo de granos, sobre todo del trigo y de la soja, han quedado atrás luego de haberse logrado instalar una clase profesional de agricultores graneros que con el tiempo fueron absorbiendo experiencias y alcanzando la capitalización necesaria como para convertir al país como uno de los primeros productores de soja del mundo.
En otros tiempos, todos han comenzado con las herramientas mínimas: azada, arado a mancera, machete, foiza y, sobre todo, hacha y sierra para despejar montes donde serán depositadas las semillas.

La misión actual del Ministerio de Agricultura y Ganadería es contribuir al desarrollo agrario sostenible del país, a través de sus servicios institucionales eficientes, innovadores e inclusivos, se puede leer en el portal de la secretaría de Estado.
En ese marco, visto y considerando que para erradicar la pobreza la mejor opción es el trabajo y este con los que desean hacerlo en el campo, el ministerio orienta su política hacia las familias campesinas que producen maíz, mandioca, hortalizas, leche, carne de diversas especies menores, huevo, miel, maíz, maní, frutas, verduras, etc., de modo que estos, en algún momento sean suficientemente solventes, como lo han logrado los grandes ganaderos y graneros, que hoy ya no requieren de la asistencia técnica de la referida cartera de Estado.

Por eso, entre los diversos programas de cooperación rural, el ministerio del ramo lleva adelante planes de asistencia a pequeños agricultores de todo el país, como el acordado con el IICA en el marco de Programa de Restauración de los Sistemas de Producción de la Agricultura Familiar (RESIPROAF) dentro del cual recientemente fueron beneficiadas 12 familias interesadas en la cría de cerdos en Isla Pucú, Cordillera.
Del mismo modo, asiste a productores de cebolla del asentamiento «Tiquino», Carayaó, Departamento de Caaguazú, donde trabajan distintas variedades tempraneras totalizando 25 hectáreas cubiertas con este renglón.
En Caazapá orienta a los productores en la producción y comercialización de mburucujá. Últimamente en aquel departamento se juntaron 10.000 kilos de la fruta nacional y vendida a la fábrica Frutika de Itapúa.
Algunos ejemplos atrapados al vuelo.

Para salir de la pobreza, dicen los técnicos del MAG, hay que ir a donde están los trabajadores rurales que desean actuar en la chacra pero que por falta de asistencia técnica y financiera siguen pobres. El ministerio del ramo hace el aguante como también los organismos de crédito del Estado como el Crédito Agrícola de Habilitación, Banco Nacional de fomento y el Fondo Ganadero de modo que nada les falte para salir adelante.


