Una fotografía filtrada a la luz pública este 28 de septiembre de 2026 sacudió las estructuras policiales y terminó por respaldar la grave denuncia periodística formulada por el diario La Clave de Ciudad del Este: una supuesta «mexicaneada» perpetrada por presuntos «polibandis» apostados en el propio Departamento de Investigación de Delitos de la Policía Nacional.
Para comprender la magnitud del escándalo que sacude al Alto Paraná, conviene acudir al origen del término «mexicaneada», una expresión arraigada en la jerga criminal que significa apropiarse indebidamente de una parte importante de un cargamento (generalmente de drogas) por parte de quienes debían custodiarlo, transportarlo o intervenirlo legalmente. En este caso, según el informe publicado por el diario La Clave, la grave irregularidad cobra un tinte aún más sombrío, pues los supuestos ejecutores de la jugada no habrían sido maleantes de poca monta, sino los propios agentes encargados de combatir la delincuencia en la frontera.
Según los datos revelados en la investigación periodística de La Clave, el procedimiento irregular tuvo lugar la noche del miércoles 23 de septiembre de 2026. En aquella jornada, los agentes policiales habrían interceptado una carga ilícita y decomisado un volumen considerable de droga. Sin embargo, en lugar de poner la evidencia a disposición del Ministerio Público y formalizar el acta de rigor, los implicados habrían ocultado el operativo para apoderarse de la droga.
Las imágenes divulgadas por el diario La Clave exhiben con fría precisión el cargamento sustraído: al menos 76 panes de pasta base de cocaína incautados durante la intervención clandestina. La presunta maniobra habría consistido en apoderarse del valioso cargamento de estupefacientes para posteriormente reinsertarlo en el mercado negro o negociar su devolución con los propios narcotraficantes despojados, un botín cuyo valor en el circuito ilegal alcanza cifras millonarias.
La difusión de la fotografía habría sido la estocada final tras un eventual quiebre interno entre los mismos agentes, desencadenado por discrepancias en la distribución de lo incautado. Desde sus páginas, el diario La Clave sostiene con firmeza la denuncia contra esta presunta red de impunidad y extorsión, exponiendo cómo la placa e infraestructura del Departamento de Investigación de Delitos habrían sido instrumentalizadas para ejecutar un presunto robo de estupefacientes a la sombra de la ley.

Fuente: Diario La Clave CDE


