La compra de la nueva aeronave Cessna SkyCourier C-408 para la Fuerza Aérea Paraguaya, financiada íntegramente por Itaipú Binacional por una suma de más de 11,3 millones de dólares (según manifestó el ministro de Defensa a los medios), vuelve a exponer un presunto sobrecosto en las adquisiciones del Estado.
Mientras el Gobierno celebra la transacción como un logro histórico para las emergencias médicas y la defensa, una mirada objetiva a los precios internacionales deja al descubierto una brecha millonaria difícil de justificar para una sola unidad.
En el mercado aeronáutico global, un Cessna SkyCourier C-408 nuevo de fábrica cotiza entre 8,35 millones de dólares (modificado para pasajeros), mientras que la variante de carga tiene un precio de 7,75 millones de dólares, indicó en 2024 Juan Escalante, vicepresidente de ventas globales de Textron Aviation durante una entrevista a una publicación especializada en aviación. Aun sumando los gastos normativos de importación, flete, pólizas de seguro, capacitación de tripulantes y adaptaciones para soporte médico, los desembolsos de la binacional superan holgadamente los valores habituales de plaza. Son más de tres millones de dólares de diferencia que flotan sin una explicación oficial detallada sobre la estructura final del costo.
La nave, que aterrizará en el país el próximo 5 de octubre, destaca técnicamente por su capacidad para despegar y aterrizar en pistas cortas o sin pavimento del interior profundo. Dispone de cinco horas de autonomía, 900 millas náuticas de alcance y espacio adecuado para llevar simultáneamente cuatro camillas de evacuación, superando con amplitud al modesto Cessna Caravan en servicio actual que solo admite a un paciente por vuelo. Sin embargo, la utilidad del avión no borra las sospechas sobre la falta de rigor y austeridad en las compras financiadas por los recursos de las binacionales.


