Los pasillos del Instituto Nacional del Cáncer (INCAN) se volvieron a llenar de incertidumbre, pero esta vez no por la falta de un remedio, sino por el fantasma de la política entrometiéndose en la salud. Ante los contundentes rumores que señalan la intención de remover a la doctora Jabibi Noguera de la dirección general, la Asociación de Pacientes con Cáncer y Familiares alzó la voz de inmediato para poner un freno categórico al Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS).

La respuesta de los enfermos y sus seres queridos no se hizo esperar. A través de un vehemente comunicado, la APACFA respaldó de forma unánime a la profesional, destacando que su administración se caracterizó por la capacidad técnica, el compromiso y una sensibilidad humana que logró aliviar la histórica y dramática escasez de medicamentos e insumos básicos que golpea al hospital. Para las familias, remover a la médica en este momento clave representaría un peligroso e imperdonable retroceso en todos los proyectos que ya están en marcha.
Bajo la contundente consigna «El INCAN no se toca», la organización remarcó que no permitirá que los avances conseguidos en la agilización de licitaciones y en la calidad de atención se vayan al tacho de basura por culpa de disputas partidarias. El mensaje directo dirigido a las autoridades del Ministerio de Salud y al viceministro, doctor Isaías Fretes, a quien ya habían pedido la continuidad de la gestión, deja en claro que los pacientes están dispuestos a salir a las calles y movilizarse de forma permanente si se intenta imponer un cupo político por encima de la vida de miles de paraguayos.



