El senador Silvio “Beto” Ovelar salió a ponerse la túnica de profeta para recordar un clásico de la política: el famoso «yo se los dije».
Resulta que el legislador juró y perjuró que le avisó a sus colegas que autorregalarse un jugoso aumento de 5 millones de guaraníes no era, precisamente, la idea más brillante del año.
Según Beto, les advirtió bien clarito que subirse el sueldo a ellos mismos les iba a restar esa delgada línea de autoridad moral ante la ciudadanía. Pero, como era de esperarse, en el Congreso hay oídos muy selectivos y a su advertencia se la llevó el viento… o la sumaron directamente a la cuenta bancaria.
Y mientras en las curules algunos celebraban el empujoncito financiero, afuera la realidad aprieta con otro ritmo.
Con los médicos en la calle exigiendo mejoras salariales y marcando la cancha con medidas de fuerza, Ovelar tuvo que salir a poner paños fríos. Aseguró que el diálogo con el Gobierno sigue abierto y que están pedaleando para encontrar los mecanismos presupuestarios que permitan financiar el reclamo del personal de salud. Habrá que ver si esta vez sí encuentran la caja fuerte a tiempo o si la calculadora parlamentaria solo funciona con velocidad luz cuando los beneficiados llevan traje y corbata.
Fuente: Ñanduti


