La elección de las nuevas autoridades en la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Asunción se transformó en un intenso estira y afloja que mantiene en vilo a toda la comunidad académica.
Tras la votación realizada el pasado jueves 20 de agosto para renovar el decanato, el proceso quedó estancado en un inédito empate de siete a siete entre el actual decano, Rubén Alcides López Santacruz, y el candidato Cirilo Hernáez Medina. De acuerdo con fuentes del sector docente y estudiantil, la paridad se mantuvo gracias al respaldo de seis miembros del Consejo Directivo hacia la autoridad actual, además de su propio voto.
Referencias del estamento estudiantil señalan que la continuidad del decano responde a una red de alianzas construida mediante contrataciones y asignaciones dentro de la institución, lo que habría asegurado el voto favorable de un sector del profesorado. Entre los consejeros que respaldaron la gestión actual se mencionan casos como el del profesor Antonio Aquino Duarte, quien históricamente ha mantenido contratos de servicios durante distintas administraciones, así como la permanencia en el consejo de la docente Verónica Alexandra Blanco Bogado. Dirigentes estudiantiles manifestaron su malestar respecto a estos perfiles y al impacto que generan en la imagen institucional, argumentando que la representatividad actual en la mesa directiva no refleja el sentir de las aulas, donde la voz de los estudiantes cuenta con solo tres votos.
La tensión en la FIUNA se intensifica de cara a la nueva ronda de votación programada para hoy sábado 22 de agosto. Referentes estudiantiles han expresado públicamente su rechazo a la continuidad de la actual administración, apuntando a asignaturas pendientes de gran peso, como la postergada acreditación ARCU-SUR de la carrera de Ingeniería Civil y los bajos índices de egreso. Desde los pasillos de la facultad, los estudiantes hacen un llamado a la reflexión a los consejeros para que prioricen el bienestar institucional y la calidad académica por encima de los intereses particulares, con la esperanza de destrabar la elección y dar paso a una nueva etapa para la casa de estudios.





