Asunción se encuentra en un punto decisivo de cara a las próximas elecciones municipales. Durante años, la búsqueda de recursos suficientes para compensar el uso de infraestructura de la madre de ciudades por parte del más de 1.500.000 de centralinos que ingresan a diario ha sido un desafío complejo y pendiente.
La Ley de Capitalidad surge precisamente como un mecanismo de reparación histórica para la ciudad: una normativa diseñada para otorgar transferencias y asignaciones financieras especiales a la Municipalidad. Su objetivo es tener recursos blindados para compensar los altos costos de mantenimiento, movilidad y servicios que soporta la capital al albergar las sedes de los tres Poderes del Estado y recibir diariamente a millares de ciudadanos. En este escenario, la legislación se consolida como la herramienta estratégica clave para inyectar recursos permanentes en grandes obras que transformen el rostro urbano.
Impulsar un proyecto de esta magnitud requiere puentes sólidos de diálogo. Bajo esa visión, la candidatura de Camilo Pérez plantea un modelo basado en la alineación directa y efectiva entre la Municipalidad de Asunción, el Gobierno Nacional y el Congreso. El objetivo es destrabar y potenciar la Ley de Capitalidad para canalizar los fondos necesarios que permitan concretar obras estructurales de fondo, superando las limitaciones presupuestarias que históricamente han frenado a las administraciones aisladas.
Esta propuesta de gestión coordinada está calando con fuerza en la ciudadanía. Según el último estudio de opinión pública de Ati Snead Consultores, realizado a 1.800 ciudadanos de la capital entre el 17 y el 22 de agosto de 2026, la preferencia electoral respalda contundentemente este enfoque. Camilo Pérez encabeza la intención de voto con un 52,1%, ampliando a 16,8 puntos su distancia sobre Soledad Núñez, quien registra un 35,3%. Más atrás se ubican Rodrigo Franco con 3% y Arlene Aquino con 0,6%.
El entusiasmo por este proyecto de renovación institucional se refleja en la aceleración de los números: en tan solo un mes, el respaldo a Pérez creció 5,1 puntos porcentuales (pasando del 47,0% en julio al actual 52,1%). Además, la percepción de triunfo se consolida firmemente, ya que un 53,4% de los encuestados sostiene que él será el próximo intendente, frente al 31,6% que visualiza a Núñez.
Más allá de la contienda electoral, el perfil de Pérez aporta un elemento diferenciador fresco y orientado a resultados. Su trayectoria al frente del Comité Olímpico Paraguayo —gestión asociada a logros concretos, infraestructura de primer nivel y proyección internacional de deportistas jóvenes— demuestra una capacidad ejecutiva probada. A esta visión moderna de gestión se le suma la experiencia de Arnaldo Samaniego, protagonista clave en etapas previas de impulso a la Ley de Capitalidad, consolidando un equipo que combina renovación, viabilidad política y capacidad real de concreción para el futuro de Asunción.



