Hay amores que valen oro, pero el de la Gobernación de Paraguarí se cotiza directamente en miles de millones de guaraníes. En apenas dos meses, la gobernadora Norma Zárate le giró a una sola organización la «módica» suma de G. 3.150 millones. ¿El detalle pintoresco? La ONG está liderada por dos conocidos funcionarios públicos que, de paso, comparten afecto político y foto partidaria con la mandataria departamental.
El grifo del dinero empezó a correr a toda presión en enero con un regalito de G. 1.150 millones para supuestas obras de agua potable. Pero como la sed de presupuesto no se quita fácil, en marzo cayó la segunda cuota de buena suerte: otros G. 2.000 millones, esta vez para obras en el Colegio de Policía.
Al frente de esta bendecida comisión figuran dos caras muy conocidas de la función pública y del Partido Colorado: un supervisor del Ministerio de Educación (que cobra más de 16 millones de guaraníes al mes) como presidente, y un jefe de departamento del Poder Judicial (con un sueldo de 10 millones) como tesorero. La dupla perfecta para administrar el dinero de todos los paraguayos.
Más allá del generoso intercambio de favores entre correligionarios, lo verdaderamente llamativo es el truco de magia administrativo. Al transferir la plata a esta ONG «amiga», la Gobernación logró saltarse olímpicamente la Ley de Contrataciones Públicas. En lugar de hacer un llamado abierto, transparente y competitivo donde cualquiera pueda ofertar, la comisión se encargó de contratar a la empresa a su propio gusto y paladar.
Desde la Gobernación aseguran que todo está en regla, que la ley lo permite y que hasta juntaron tres presupuestos para elegir al más barato. Sin embargo, cuando se les pidió mostrar esos supuestos presupuestos para comprobar que no había gato encerrado, misteriosamente los papeles no aparecieron por ninguna parte.
Mientras que en todo el año la Gobernación de Paraguarí apenas proyectó unos pocos procesos de licitación oficial, las transferencias «por afuera» a organizaciones sin fines de lucro van sobre rieles. Una jugada maestra donde el agua potable y la seguridad terminan siendo el puente ideal para que la plata quede, llamativamente, entre amigos de la casa.
Fuente: Parametronews/ GuachireM




