Cruzar la frontera con «sorpresita» no salió exactamente como lo tenía planeado una rápida conductora en la cabecera del Puente de la Amistad. Resulta que la mujer iba muy tranquila al volante de su Toyota Premio con chapa paraguaya, lista para ingresar al lado brasileño, cuando la Receita Federal decidió hacer un control de rutina y le pidió amablemente que se detuviera.
En lugar de mostrar sus papeles, la automovilista prefirió poner a prueba los caballos de fuerza de su auto, aceleró a fondo y avanzó unos metros. Pero al notar que la jugada no iba a llegar muy lejos, decidió que lo suyo era el atletismo: estacionó el vehículo, se bajó sin pensarlo dos veces y emprendió una veloz huida a pie de regreso hacia territorio paraguayo, perdiéndose como por arte de magia entre la muchedumbre y el caótico tráfico fronterizo.
Los inspectores, entre sorprendidos y curiosos por semejante maratón improvisada, llamaron a la verdadera estrella de la jornada: la perra canina Urla. Con solo un par de olfateos, la inteligente agente cuadrúpeda señaló el escondite del botín. ¿El resultado? Nada más y nada menos que 25 fardos de marihuana prensada, que al pasar por la balanza dieron un impresionante total de 249,8 kilos.
El vehículo y la pesada «mercadería» quedaron incautados en la sede de la Policía Federal de Foz de Yguazú. Mientras tanto, las autoridades brasileñas ya pidieron auxilio al Comando Tripartito y a la Policia Nacional para ponerle nombre y apellido a la intrépida corredora que prefirió dejar su auto y un cuarto de tonelada de hierba antes que dar explicaciones.
Fuente: ABCDigital



