De la mano del titular de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Enrique Duarte, ahora se podrá controlar todos los productos en mal uso. Al menos es lo que deben hacer DINAVISA y SEDECO, y eso debe incluir también a Biggie (de los Zuccolillo-Mendelzon), Super 6 y Stock (de Vierci), no solo a Fortis y los mayoristas. Sin embargo, todo sería nomás un acto montado para beneficiar el monopolio a favor de familias que tienen medios de prensa y supermercados.
Los consumidores en general, en puridad, piden que el control no solo se haga sobre vinos, chocolates, pandulces, whiskys y perfumes, sino también sobre cárnicos, lácteos, embutidos, envasados vencidos, panificados en mal estado y todos los productos que son parte de la canasta familiar. Obviamente, además de la calidad, los consumidores quieren un control de precios, donde hay abuso por la falta de una competencia leal.
Los consumidores consideran que, en verdad, DINAVISA no tiene ninguna capacidad de control. En tanto, algunos empresarios ya denunciaron que sus funcionarios aprovechan los posibles controles para recibir algunas regalías.
SEDECO, por su lado, no actúa integralmente a favor de los consumidores. De hecho, nunca tomó severo control sobre las compañías de celulares, por citar un ejemplo. Hoy en día ni reacciona ante los altos precios de la carne, por mencionar algo bien actual y sensible.
Así las cosas, los entendidos consideran que todo es parte de un show liderado por las poderosas familias que son dueñas de grandes holdings de prensa (grupo ABC y Telefuturo/Última Hora), que a su vez son propietarias de enormes cadenas de supermercados, y todo es para mantener el monopolio en algunos productos importados y eliminar la competencia que generan otros negocios que van colocándose en centros urbanos, como los supermercados mayoristas tipo Fortis.
En medio de la guerra comercial que declaran los Zuccolillo-Mendelzon, con el respaldo, cada tanto, de Vierci, son usados los medios de prensa que tienen dichas familias, en los que el periodismo es utilizado para fines sectarios empresariales.



