Varios pobladores de la ciudad de Arroyos y Esteros, denunciaron que las manifestaciones encabezadas por líderes que incluso no pertenecen a la ciudad, en su mayoría son violentas y tienen como principal objetivo evitar la instalación de un relleno sanitario para el tratamiento orgánico de la basura.
Actualmente los habitantes de esa ciudad, del departamento de Cordillera, no cuentan ni con un vertedero municipal, ni mucho menos con un depositario de tratamiento orgánico de la basura, por lo que la ciudadanía opta por enterrar en sus casas, arrojarlas a las calles o simplemente quemarlas.

Los manifestantes, que utilizan el miedo y la violencia para evitar la instalación de la disposición final de la basura, argumentan que el procesamiento contaminaría la zona, un terreno de propiedad privada que fue adquirida para instalar la disposición final de residuos sólidos en rellenos sanitarios.
Pobladores señalan además que se abrogan y hablan en nombre del pueblo arroyense, además de las amenazas y el miedo instalado, utilizan la confusión entre la ciudadanía afirmando que se instalaría en la zona, un vertedero y no precisamente un relleno sanitario con procesamiento industrial.

El intendente de la ciudad, José Filippi, señaló a varios medios de comunicación que la instalación de dicho depósito sanitario implicaría generación de cientos de empleos para pobladores de la zona con el aprovechamiento de la industria del reciclaje.
Amenazas, cierre de rutas impidiendo el tránsito normal, hostigamiento a autoridades y empresarios locales son las constantes de un grupo radicalizado que más bien antes que defender un interés común, sus acciones están motivadas a cuestiones de ambiciones y persecución política, especialmente contra el intendente y demás autoridades locales.
Inclusive el sacerdote Jorge Agustín Ozuna, cura párroco de la ciudad, fue amenazado en varias ocasiones motivando la difusión de una carta por parte de la iglesia, repudiando la violencia llamando a la cordura y a la paz social.

Pese a que existe una aprobación por técnicos del Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades), quienes realizaron estudio de campo, afirman que no existe posibilidad alguna de contaminación a causa del procesamiento de residuos, ante la aseveración de los manifestantes que insisten que contaminaría el río Piribebuy, un cause hídrico que divide los distritos de Arroyos y Esteros y la ciudad de Tobati.
La Municipalidad recauda 7 millones de guaraníes mensuales por la recolección de la basura, sin embargo, a causa de falta de depositario de residuos sanitarios, debe trasladarlo a Chaco’i, cuyo costo es de más de 70 millones de guaraníes por mes, lo que hace insostenible la situación.


