La histórica disputa por espacios de poder en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción alcanzó un nivel crítico tras la denuncia de una estudiante, quien afirmó haber sufrido el acceso no autorizado a su cuenta personal de WhatsApp.
Según la afectada, de la aplicación se extrajeron conversaciones privadas que luego fueron difundidas y, en algunos casos, manipuladas para distorsionar su sentido original. El hecho resulta de particular gravedad al suscitarse entre futuros profesionales del derecho, quienes deberían ser los primeros en respetar la legislación paraguaya sobre intimidad y protección de datos.
El acceso indebido a información privada no constituye un recurso válido de confrontation política ni una falta menor. Dependiendo del avance de la investigación, esta conducta podría acarrear serias consecuencias penales. La víctima ya formalizó la denuncia ante el Ministerio Público y entregó su dispositivo móvil para la realización de pericias técnicas que permitan determinar cómo se concretó la intrusión, si existió adulteración del contenido y la identidad de los responsables. La confrontación de ideas es parte fundamental de la vida universitaria, pero la vulneración de la privacidad trasciende la política estudiantil para convertirse en un potencial hecho punible.



