Tras varios meses de intensa búsqueda, el cerrojo policial finalmente se cerró este domingo en Itacurubí de la Cordillera. Agentes del Departamento Antinarcóticos localizaron y atraparon a Dionisio Manuel Cáceres Cabrera, de 38 años, conocido en las sombras del crimen organizado como «Manu».

El hombre era un objetivo clave de la justicia paraguaya por sus estrechos vínculos con el meganarcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
La caída de «Manu» se dio en el marco de la Operación Nexus II, una investigación iniciada a mediados de febrero que busca desarticular los remanentes de la red criminal de Marset, sospechosa de intentar reactivar las viejas rutas del tráfico de cocaína en el país. Cáceres Cabrera había logrado evadir a las autoridades desde el primer gran despliegue del operativo, pero su suerte terminó esta mañana al ser acorralado en una vivienda de su propia ciudad natal.
Detrás de su fachada de empresario y dirigente deportivo, «Manu» cumplía un rol estratégico para la organización. Se lo acusa de haber administrado fondos de origen ilícito para insertarse en el mundo del fútbol local, desempeñándose como gerente deportivo del club Rubio Ñu e interviniendo en las gestiones que facilitaron la recordada llegada de Marset al Deportivo Capiatá. Dentro de esta misma causa también figura detenido el exfutbolista Víctor Centurión, lo que evidencia el alcance que tuvo la red para camuflar el dinero del narcotráfico a través del deporte.
Fuente: ABC Digital



