Mientras las necesidades en las comunidades vulnerables se multiplican, una ministra del Estado y su equipo de colaboradores han volcado sus recursos, salarios y tiempo de gestión para operar abiertamente a favor de una candidatura política en la capital.
La máxima autoridad de la Secretaría Nacional de la Juventud, Salma Agüero, ejerce un doble rol como coordinadora joven del proyecto electoral de Camilo Pérez, aspirante a la Intendencia de Asunción por el Partido Colorado.
Esta actividad no se limita a muestras aisladas de simpatía en redes sociales. Cada fin de semana, la alta funcionaria encabeza despliegues territoriales bajo denominaciones de cercanía comunitaria que ocultan actos proselitistas financiaos indirectamente por los contribuyentes. El propio postulante reconoció y agradeció públicamente a la ministra por articular de forma permanente las movilizaciones semanales que fortalecen su figura política.
Detrás de este engranaje de apoyo se encuentra un grupo de funcionarios públicos cuyos haberes mensuales en la institución superan elevados montos, engrosados mediante viáticos otorgados por la misma entidad estatal. Varios de estos colaboradores, que figuran como asistentes y personal administrativo en la nómina de la Secretaría de la Juventud, aparecen de forma reiterada vistiendo atuendos alegóricos o participando activamente en los encuentros proselitistas, e incluso aprovechando esta plataforma para promover candidaturas a concejalías de la capital.
El uso de la estructura estatal con fines electorales genera indignación pública, pues expone cómo los recursos presupuestarios, destinados a impulsar el desarrollo de los jóvenes paraguayos, terminan desviados para sostener operadores de campaña y beneficiar ambiciones partidarias individuales.
Fuente: ABC Digital






