El caso de la cantante popular Marilina Bogado y los inconvenientes con su visa para ingresar a los Estados Unidos sumó un capítulo de polémica en la víspera. Tras la denuncia pública de la artista sobre la revocación de su documento de viaje, que frustró sus planes de presentarse a un show en Estados Unidos organizado por la FIFA en el marco del Mundial de Fútbol, se confirmó que la mismísima Presidencia de la República intentó interceder sin éxito.
El presidente Santiago Peña se involucró personalmente en la situación tras comunicarse directamente con la cantante, a quien le prometió agotar los recursos institucionales disponibles. En un movimiento inusual para este tipo de trámites, el mandatario paraguayo se contactó con el encargado de negocios de la Embajada de los Estados Unidos en Paraguay para solicitar formalmente que las autoridades competentes reconsideraran el caso de la «Reina de la Cumbia».
Sin embargo, la diplomacia estadounidense mantuvo una postura inflexible. Días después del pedido presidencial, la respuesta oficial llegó desde Washington con una negativa rotunda. Si bien los motivos específicos del rechazo no fueron comunicados detalladamente, trascendió que la situación analizada por las autoridades norteamericanas reviste una complejidad mayor que un simple problema de permanencia o de plazos en su estadía previa. El esfuerzo del Ejecutivo paraguayo chocó de frente contra la soberanía y los estrictos filtros de seguridad del gobierno de los Estados Unidos, dejando la cancelación de la visa como una decisión definitiva e inapelable.
Fuente: jtorresromero



