La Cámara Paraguaya de Consultores ha emitido una contundente advertencia sobre la fragilidad del sector debido a la actual administración del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones. A través de un comunicado oficial, el gremio denunció una acumulación de facturas impagas por servicios concluidos y en ejecución, lo que compromete seriamente la estabilidad financiera de las empresas locales.
Esta falta de liquidez, sumada a la cancelación arbitraria de licitaciones nacionales e internacionales, ha generado un clima de incertidumbre y pérdidas económicas directas para profesionales que invierten recursos en procesos que finalmente quedan sin efecto.
La problemática se extiende a los criterios de selección aplicados por el Ministerio, donde se prioriza el «menor precio» por encima de la capacidad técnica. Según la CPC, esta visión es inapropiada para servicios intelectuales especializados y pone en riesgo directo la calidad y durabilidad de la infraestructura nacional. El gremio también cuestiona el auge de los contratos que integran proyecto y construcción en un solo paquete, señalando que este modelo carece de una fiscalización independiente y tercerizada que actúe como contrapeso técnico. Sin este control especializado, advierten que los costos de mantenimiento futuro podrían dispararse, afectando el patrimonio público.
Ante este escenario, los consultores paraguayos exigen la regularización inmediata de los pagos, el cese de cancelaciones de procesos licitatorios y la garantía de una fiscalización externa desde el inicio de cada obra. La Comisión Directiva de la CPC enfatizó que ingenieros y técnicos locales se encuentran en una situación de abandono institucional, alertando que, si bien aún no se registran quiebras masivas, la tendencia actual encamina al sector hacia un colapso inminente. El gremio concluye que la consultoría no debe verse como un gasto prescindible, sino como el seguro indispensable para que la inversión pública se ejecute con transparencia y eficiencia.



