El desvelo tiene nombre y apellido en el Instituto de Previsión Social: la falta de fármacos. En una sincera y alarmante confesión, el presidente de la previsional, el doctor Isaías Fretes, admitió públicamente el crítico panorama que atraviesa la institución de salud al asegurar que el desabastecimiento es un problema latente que, literalmente, no lo deja dormir. La crisis ha escalado a tal punto que el titular de la entidad agendó una reunión crucial con el presidente de la República, Santiago Peña, con el firme objetivo de destrabar la alarmante escasez y asegurar la compra de los remedios de uso común que miles de asegurados esperan día a día.
Para intentar frenar esta silenciosa sangría sanitaria, el IPS activó mecanismos de respuesta rápida. Esta semana se llevó a cabo la apertura de sobres de una licitación de urgencia destinada a la adquisición de 37 medicamentos considerados «críticos», aquellos que ya se encuentran totalmente agotados en las farmacias de la previsional. La convocatoria generó una fuerte puja comercial en la que participan 29 empresas farmacéuticas, mientras que, en paralelo, otros 2 llamados a licitación siguen su curso administrativo para intentar dar oxígeno al sistema.
Ante la desesperación de los pacientes, la Asociación de Asegurados del IPS ya puso sobre la mesa la propuesta de declarar una emergencia sanitaria, una medida extrema que permitiría liberar fondos de manera inmediata. Aunque el doctor Fretes prefirió ser cauteloso y dejar esa decisión en manos del Ministerio de Salud Pública, sí anunció un cambio radical y estratégico en el corazón operativo de la institución: la depuración total del vademécum.
Por primera vez en mucho tiempo, las decisiones clave dejan de estar en manos de la burocracia administrativa. Un total de 180 médicos de diversas especialidades fueron convocados para tomar el control y seleccionar ellos mismos los medicamentos e insumos institucionales. Con este blindaje corporativo y científico, las autoridades buscan cerrar filas y volver el proceso completamente impermeable a las históricas presiones o intentos de soborno del sector farmacéutico. El IPS busca recuperar el sueño, pero, sobre todo, devolverle la salud y la tranquilidad a su gente.
Fuente: ABC Digital



