La reciente elección en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Asunción dejó al descubierto; un revés político para el Poder Ejecutivo y una severa reconfiguración de fuerzas gremiales.
Mediante un acuerdo estratégico, Jorge Bogarin Alfonso y Enrique Berni ambos candidatos a miembros del Consejo de la Magistratura por el gremio de los Abogados, unieron fuerzas para aislar a Marco Aurelio González, el candidato afín a Gerardo Bobadilla, también candidato al Consejo, quien contaba con el respaldo directo del presidente Santiago Peña.
Para concretar la maniobra y cerrar el paso al sector del Ejecutivo, Bogarín hizo declinar la candidatura a Vicedecana de su propia esposa, la jueza Karen González, permitiendo conformar una chapa de consenso: el nuevo decano Bonifacio Ríos Ávalos responde al equipo de Berni, mientras que el vicedecano Fausto Portillo pertenece al sector de Bogarín.
La jugada desarticuló la estrategia del oficialismo, capitaneado por el propio Santiago Peña, que tras haber logrado suspender las elecciones en una ocasión anterior, y presionar ante el Tribunal Electoral, intentó frenar nuevamente el comicio, teniendo ya en este caso el acompañamiento del decano saliente, Carlos González. Sin embargo, la maniobra para trabar la votación fracasó cuando la mesa electoral fue conformada por los ministros de la Corte Suprema Alberto Martínez Simón y Manuel Ramírez Candia, junto a la propia jueza Karen González como miembros Ad-Hoc, garantizando la realización del acto comicial.
El resultado, aunque es importante para Bogarin y Berni, también evidencia un importante desgaste de la influencia del Ejecutivo en el ámbito universitario y judicial, pues no logró imponer a su candidato, pese a las presiones y maniobras ejercidas.
Pero quien sufre el impacto más directo es Gerardo Bobadilla, que a tan solo dos meses de buscar su rekutú en el Consejo de la Magistratura, pierde una plataforma clave de poder en el gremio, en tanto Berni y Bogarín consolidan sus liderazgos gremiales tras imponerse en el principal feudo académico del país.




