Saltó un nuevo escándalo al que ya nos acostumbramos en el poder legislativo de la nación. Y es que aparecieron otros casos de Nepobabys sin mayor preparación académica en el Senado y que, según las denuncias, solo tienen el grado de bachilleres, ante la impávida mirada de nosotros, los contribuyentes, quienes finalmente somos los que debemos trabajar de sol a sol para pagar el sueldo de estos.
Al decir del colega Luis Bareiro; «…Los nuevos contratados de Bachi en el Senado nos cuestan unos 2.300 millones de guaraníes por mes, equivalente a 10 mil dosis de insulina mensuales». Pero supongo que esos 455 bachilleres que entran por mero vínculo político son más necesarios…».
El genial sarcasmo de Bareiro pinta de cuerpo entero a la actual cúpula que gobierna nuestra nación.
Los Bachi-lleres, son tan necesarios como los depósitos del dinero de los jubilados del IPS en el banco Ueno y Basa (en ambos bancos son accionistas gente ligada al gobierno), donde seguramente dejarán ganancias «necesarias» a todos ellos, menos a los aportantes.
Son tan necesarios los Bachi-lleres del senado como lo son los viajes del presidente, a cuantas invitaciones en el exterior puede recibir e ir, tal vez alejándose de los problemas que a diario lo han de agobiar, porque finalmente es una especie de primer ministro nomás luego, pues el rey gobierna desde el quincho de la avenida España.
Son tan necesarios los Bachi-lleres del senado como los servicios de cafetería que fueron adquiridos por la presidencia recientemente a precios astronómicos ofertados, al igual que en algún califato petrolero.
Son tan necesarios los Bachi-lleres del senado, así como lo son las obras de infraestructuras viales paralizadas más de un año, total, quienes pagan la desidia de la Ministra del MOPC son los vehículos que se van rompiendo cuando transitan por las maltrechas calles del país.
Son necesarios los Bachi-lleres del Senado, así como lo son las jeringas, remedios de toda clase, terapias intensivas en los hospitales públicos y en el IPS, así como atención rápida y sin costos.
En fin, tantas cosas son necesarias aún en este país y podríamos pasarnos horas escribiendo y describiendo la importancia de cada obra y/o servicio necesario, pero hay que gastar el dinero del pueblo no en el pueblo, sino en los Bachi-lleres que seguramente aportarán muchísimo para el desarrollo de la nación.
Puede que nos equivoquemos, pero es lo que sentimos.



